domingo, 19 de mayo de 2013

La venganza honorífica

 
Venganza

1. f. Satisfacción que se toma del agravio o daño recibidos.
2. f. desus. Castigo, pena.

(Definición extraída del DRAE)
 
Este tema tiene ya gran tradición literaria. La venganza se produce, en nuestras obras, siempre que una dama queda ultrajada. Esta tiene como figura vengadora un hombre, normalmente hermano o padre de la dama. Como vemos, esto se relaciona muy directamente con el drama de honor propio del Siglo de Oro, y para más concreción, con el teatro calderoniano (aunque también vemos este tema en otros autores como Lope de Vega, también conocido como el Fénix, por ejemplo en El castigo sin venganza). 
 
Tomando el hilo de mi entrada anterior, la venganza en el caso de El estudiante de Salamanca se desencadena tras la muerte de la ultrajada. Elvira, como ya hemos visto, decide quitarse la vida y con esto, poner fin a su sufrimiento amoroso. Su hermano, sabedor de este suceso, decide vengar la muerte de su hermana. Se dirige a una sala de juegos en donde se enfrentan directamente el conquistador, don Félix de Montemar, y el vengador, don Diego de Pastrana. Veremos a continuación un retrato de don Diego, en el que podemos observar la firme decisión de su venganza:
 
Pálido el rostro, cejijunto el ceño
y torva la mirada, aunque afligida,
y en ella un firme y decidido empeño
de dar muerte o perder la vida, […]

Más tarde veremos, que el duelo no es favorable para el vengador en este caso, que resulta muerto a manos de don Félix. 

Sin embargo, la venganza también puede presentarse a través de un deus ex machina, este es el caso de A buen juez, mejor testigo. En esta tradición toledana, el conquistador promete amor a la dama y luego afirma no haberlo hecho jamás. El único testigo que puede aseverar la verdad de doña Inés de Vargas es el Cristo de la Vega. En efecto, y aunque parecía imposible, el Cristo de la Vega apoya a la dama, vengándola: 




Jesús, Hijo de María,
ante nos esta mañana
citado como testigo
por boca de Inés de Vargas,
¿Juráis ser cierto que un día
a vuestras divinas plantas
juró a Inés Diego Martínez
por su mujer desposarla […]
Y allá en los aires - ¡Sí juro!
clamó una voz más que humana.
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Sea como fuere, la venganza es el elemento que devuelve (o no) el orden que había sido alterado ya que el objetivo principal siempre es volver al statu quo que reconforta al ser humano.

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